A un nivel superficial, no es difícil advertir la clara dicotomía entre ciencia y religión. En las próximas lineas veremos como, a medida que profundizamos en el conocimiento de ambas, la cuestión no está tan clara. Tomaremos al budismo como experimento.
En primer lugar establezcamos que existen distintos niveles de análisis utilizando la metáfora de la cebolla como representante de la realidad fenoménica. Aceptemos también que el análisis en cualquiera de los niveles o capas de nuestra CEBOLLA-REALIDAD es válido y que el objetivo final sea desentrañar el corazón de la cebolla que nos enseñará la más sutil y fina de las visiones de la realidad.
Desde el punto de vista lingüistico podemos empezar a ver de que se trata esto del budismo que nos es tan ajeno. En tibetano, (CHÖ) equivale a dos cosas: RELIGIÓN y FENÓMENO, así el budismo es el (CHÖ) de Buda, el cristianismo es el (CHÖ)de Cristo etc. Es curioso como en lengua tibetana no existe diferencia de significante entre práctica de religiosa y análisis de la realidad. Ambas cosas son representadas por el mismo significante. Es sencillamente su forma de ver el mundo, y eso tiene su reflejo en su lenguaje.
En el pensamiento social judeo-cristiano se intenta concevir al budismo como un “forma de vida”, descategorizándolo del campo de la religión. Resulta inquietante pensar en que momento una religión dejó de ser una forma de vida. Resulta dramático para una tradición religiosa que esto suceda, ser desposeida de ser una forma de vida.
Otra palabra que designa al practicante budista es (NANGPA) que singnifica etimológicamente “el que va o mira hacia adentro”. Es otra de las diferencias con las grandes religiones como las conocemos, que buscan la explicación de su espiritualidad fuera de si mismos. Se trata, paradójicamente, de una religión NO DEISTA con divinidades que, en última instancia, son “soportes” que no tienen cabida en las últimas etapas de nuestra cebolla-realidad.“Nada existe, ni siquiera los dioses” Dijo Buda antes de morir.
Al igual que todas las religiones, el budismo busca la FELICIDAD (concepto que no debe ser confundido con el placer o con el goce, que son considerados manifestaciones de nuestros propios engaños que nos hacen pensar que esa es la auténtica felicidad). Se asume que la naturaleza de la existencia es sufrimiento (DÜNGHEL), y la verdadera felicidad es lo que se opone a ese sufrimiento “primordial”. Para explicar esto, las enseñanzas budistas realizan múltiples divisiones para categorizar los distintos tipos de sufrimiento.
“-Sufrimiento del sufrimiento: Lo que conocemos comunmente como sufrimiento. Abarca todo tipo de dolor físico, enfermedades, preocupaciones mentales, insatisfacción, depresión...
-Sufrimiento del cambio: Se refiera a la felicidad impermanente que se exerimenta en el Samsara(...). Todas las sensaciones agradables contaminadas dan lugar al sufrimiento del cambio. Significa también que nuestras experiencias de felicidad son inestables.
-El sufrimiento que todo lo impregna: Atañe a todos los seres del samsara; se refiere a los agregados contaminados: Por su naturaleza, este sufrimiento no se identifica como tal. Es como tener una semilla de sésamo en la mano, na parece que pueda producir aceite, pero si se machaca bien, este saldrá(...) Aparentemente no sufrimos, pero simplemente con que alguien nos pinchara con una aguja podríamos ver que facilidad experimentamos el sufrimiento.” (Ver Senda de Luz. Comentario a la canción del Lam Rim de Je Tsong Khapa. Por Gueshe Tamding Gyatso. Editorial Amara.)
Despues de alcanzar la iluminación, Buda enunció las enseñanzas que supusieron “la primera vuelta a la rueda del Dharma”. Fueron las enseñanzas de las 4 nobles verdades:
El sufrimiento existe.
El origen del sufrimiento
La cesación (nirvana).
Para extinguir el sufrimiento, debemos seguir el óctuple sendero
De la primera afirmación, emanala afiración de que el sufrimiento tiene un origen. De ese modo lo extrapolamos a todos los fenómeno estableciendo la ley de CAUSA Y EFECTO o (KARMA).
Una vez llegados a la conclusión de que todos los fenómenos, existen por sus causas y condiciones, asumimos que el sufrimiento también tiene causas. Y que cortando esas causas podemos llegar a liberarnos de ese sufrimiento. Los requisitos que se necesitan para alcanzar esa felicidad son las dos dos piernas para andar el camino. Una sería el MÉTODO, y la otra la SABIDURÍA.
El método consiste en la práctica de virtudes, como causas para alcanzar sabiduría. Parece lógico pensar que nada sucede sin una causa formal.
Existen tres vehículos ( tambien llamados senderos). Hinayana o liberación individual, Mahayana o sendero del Bodisatva y Vajrayana o vehículo secreto.
Es importante recalcar aquí que el sendero más profundo de nuestra escuela es el Vajrayana que engloba al Mahayana. Entonces para obtener realizaciones espirituales es imprescindible generar el deseo real de liberar a todos los seres del sufrimiento. Por tanto el camino a seguir sería un camino de RENUNCIA a nuestra propia liberación, volviendo a renacer en el sufrimiento para liberar a todos los seres sintientes. El gran sabio budista Shantideva dijo “Mientras dure el tiempo y el espacio, no voy a olvidar la bondad de los seres”.
Felicidades chaval, me gusta mucho, sigue mirando para adentro.
ResponderEliminarHablamos, está cojonudo
Nanpé Che la Dhona Chenpo Yo re (chiquiyé).
ResponderEliminarPor decir algo…todavía estoy practicando con “Nga”
Calé su!
Mira, pero tú ¿de que parte de la india eres? porque yo escribo con pronunciación de Dharamsala,es decir, con acento del norte, igual por eso nos cuesta entendernos chato.
ResponderEliminarje je je...me mola lo que escribes!
un abrazo